domingo, 16 de noviembre de 2014

Algo que sirva como luz

No puedo asegurarlo, pero puedo suponer que su majestad la reina doña Letizia y yo, no tendremos muchas cosas en común.

No puedo asegurar la parte real, si es cierto lo que leí, debo alabarle el gusto, ambos escuchamos Supersubmarina.

Y de ahí viene el titulo de la entrada, y ahora viene el por qué.

Podemos.

¿Qué es el fenómeno podemos? ¿Qué debe ser? ¿Qué consecuencias puede y/o debe tener?

No siendo sociólogo ni politólogo, no teniendo ni puta idea, mi opinión no debe ser considerada más allá de eso mismo, de los límites de mi propia opinión.

Para mí podemos debe ser Algo que sirva como luz.

Supongo que eso convierte a su recién estrenado Secretario General, Pablo Iglesias, en el farero mayor del reino... al menos eso pensamos Joaquín y yo...

Puede que el cargo de farero parezca poca cosa, sin embargo en este caso el faro no gira, y es responsabilidad del farero la elección de la dirección de ese haz de luz.

Supongo que si hablamos de dirección podemos pensar en izquierda y derecha, y si hablamos de diestros y siniestros tocará hablar de ideología.

O más bien del rechazo de Podemos a ser un partido de izquierdas (aunque lo sea).

Francamente, solo por el sarpullido que provoca esto tanto en la extrema derecha, ofendida porque Podemos trate de ocultar sus bolivarianas intenciones, y en la extrema izquierda de red social, con su tendencia a dar lecciones morales en 140 caracteres, ya me parece bien este abandono ideológico.

Una vez más, los extremos se tocan, o al menos reaccionan ante los mismos alérgenos.

Pero es que además, las ideologías que creemos absolutamente necesarias, o más bien la forma en que unos y otros las han ondeado cual pendón al viento, son las que nos han traído hasta aquí.

Son los diestros y los siniestros quienes han teñido el cielo de azul oscuro casi negro.

Luz abriéndose camino

La luz de Podemos debe iluminar un cambio absoluto, no de modelo sino de concepto de estado, un cambio tan radical que debe estar alejado de todo lo anterior. Podemos debe ser luz blanca, sin ningún filtro de color.

Por esto mismo, Podemos debe alejarse de todo lo que hay, ideologías, rebotados, partidos, instituciones, casta, etc. salvo de lo esencial, la ciudadanía.

Si lo consiguen, el cambio será real y efectivo, podrán y, ganen o no, todos habremos ganado por su culpa.

En mi opinión

Podemos

viernes, 19 de septiembre de 2014

Finito (Imaginando la Física 2.0)

...poca gente, muy poca gente, me ha preguntado porque dejé de escribir...

Puede que fuera pura pereza, desidia mental o que no fuera ni el momento ni el lugar.

Puede que no tuviera nada que contar o que estuviera ocupado sin nada que ocupar.

A estás alturas lo mismo da.

Contraste


Lo infinito no se puede cuantificar.

Digo esto para postular que el universo es finito.

Y lo es porque si no lo fuera no podríamos concebir un conjunto de universos, si podemos imaginar dos o más universos, infinitos universos, existiendo a la vez, un infinito multiverso, este debe, forzosamente, estar formado de unidades fundamentales finitas, por universos finitos. De no ser así caeríamos en la indefinición de tener infinitos universos infinitos coexistiendo aquí y ahora, y ¿sería eso posible?

No mecánicamente pero sí cuánticamente.

Es decir, si queremos afirmar la existencia debemos aceptar que el universo es finito, si por el contrario aceptamos que el universo es infinito debemos asumir que ni existimos ni dejamos de existir, pululamos en un limbo cuántico y nuestra propia existencia es solo un subproducto de nuestra imaginación.

Lo mejor de este asunto es que podemos elegir.

Que la física imaginaria no necesita ser real.

Yo sé que el universo es finito.

Yo sé que el universo es mecánica.

Yo sé que existimos, no puede ser de otra manera, necesito que seas real.

viernes, 15 de noviembre de 2013

asuntos serios

esta entrada la escribo de prestado, porque prestado es su titulo y prestada es la frase que la motiva.
titulo de canción y frase de serie de televisión, de una serie de esas que no veo, que probablemente nunca veré, pero que, cosas de la vida, llego a mi y me hizo pensar. Lo que menos importa ahora es como, el momento o el lugar, lo Único importante es que me hizo pensar, que me impacto, que caló dentro, que me dejo pingandito de sentimientos.

Serio es ahora el asunto, como explicar Que nada estaba ni tan siquiera planteado, que la vida no es poesía, que aunque el mundo gira y me enervan los que no tienen dudas, no estoy parado frente al mar ni vivo en estado de espera, ya no...

falta coherencia en este discurso, normal, intento escribir la prosa más hermosa del mundo, y eso, esta fuera de mi alcance. aún así, Hay que intentarlo. aunque sepa que voy a fracasar, es En el intento dónde vive el mérito.

y hablando de vivir, Mi único mérito, es tener Vida, Es cierto, todo lo demás es fruto de la casualidad, o puede que de la causalidad, todo cambia si lo hace el orden de dos letras...  así todo es más sencillo. ahora puedo Hacerte responsable de tantas cosas buenas, que las malas se pierden en la ecuación... en la vida hay pocas cosas importantes, pocos asuntos serios, y uno fundamental, ser Feliz.

...a estas alturas habrás encontrado el camino en las letras elevadas, seguro que sí...

Mero decorado

...a estas alturas sabrás que esta no es la entrada que pensaba escribir, que quería hablar de defectos constitutivos, del errático camino que nos lleva a encontrar lo que ni tan siquiera sabíamos que estábamos buscando, que quería hablar de lugares que me hacen sentir bien por el mero hecho de estar, de lugares dónde me siento mejor persona, de lugares que están a tu vera siendo la geografía un mero decorado...

...a estas alturas sabrás que hubiera querido hablar de viajes, de vueltas al mundo que confirman lo que ya nos habían cantado, que es el en corazón dónde esta el mapa de los sentimientos, que lo que necesitábamos, nunca estuvo tan lejos, que cuanto más cerca mejor...y sin embargo, esta es la entrada que me ha salido...

dulces sueños

ps. puede que la vida no sea poesía, puede que nunca llegue a ser un poeta... ni falta que hace... como comparar un puñado de letras, con el tacto de tu pelo, con el brillo de tu piel... hasta las mejor escogidas, las ordenadas por el sobrenatural talento de un dios poeta sucumbirían ante el más leve roce de tus labios...

viernes, 25 de octubre de 2013

CRÓNICAS DE UN VIAJE ANUNCIADO. El camino Nipón. Versículo 13


A estas alturas, no debería hacer falta explicar que este no es un blog de viajes, por si acaso, este no es un blog de viajes, es un blog de mí, de me, de conmigo.

Es una página en blanco, una que ni siquiera existe, una que no es sino un conjunto de bits que vagan por algún lugar del ciberespacio. Una página en blanco que relleno de pensamientos con el único fin de entenderme.

Digo esto porque voy a hablar de viajes, de uno en concreto, que comprende dos, que terminó la semana pasada y que todavía me tiene desorientado.

Digo esto porque no voy a hablar de lugares ni a recomendar restaurantes.

Digo esto porque voy a hablar de mi experiencia, a dar una opinión total y absolutamente subjetiva, parcial... intrascendente.

Digo esto porque muchas veces, lo que escriba no tendrá en absoluto que ver con el viaje, o no con el concepto de desplazamiento físico.

Robando sueños
Versículo 13. Los milagros existen. Estaba en un tren cuando me dí cuenta de esta obviedad. Hasta ese momento, hasta ese vagón, lo habría negado, ahora soy consciente de que ocurren de manera natural, cada día, a cada instante.

Los milagros existen. Sino no sé explica que tanta dulzura quepa en una mirada.

Los milagros existen como existen los superlativos y los diminutivos, igual que puedo escribir guapérrima o princesiña, puedo afirmar que en aquel vagón ocurrieron milagros. Y nadie multiplico panes ni peces, no.

En aquel vagón ocurrieron milagros, que de pura cotidianidad pasaban desapercibidos.

Postulo que esto ocurre cada día, pero como a tantas otras cosas importantes, no les prestamos atención.

Aquel tren recorrió el trayecto que separa Miyajimaguchi e Hiroshima, a mi derecha, sentado, compartiendo mi banco, un amigo, alguien a quién hace años que conozco. Alrededor, desconocidos, algunos autóctonos, otros foráneos.

Que posibilidades había, en un mundo de 7000 millones de habitantes, de que la vida de todas esas personas se cruzaran con la mía. Que posibilidades hay de que aquello ocurriera justo en ese vagón. 

Y mientras en mi mente desmontaba y volvía a montar el concepto de milagro, como siempre sobraron piezas, miré, atónito, a las personas que allí estaban, sin dejar de pensar en la tremenda casualidad que suponía que todos nuestros caminos se cruzaran en ese punto y no en ninguno, o en otro.

Algunos bajaban la mirada, otros la mantenían, unos cuantos estaban dormidos y algunos simplemente estaban. Si me preguntáis a mí, creo que todos estábamos allí por un motivo, aprehender juntos. Cada uno aportando su particular experiencia vital, sin decirnos nada, el simple hecho de compartir habitáculo nos hizo, a todos, un poco más sabios.

Los milagros existen, cada respiración, sus consecuencias, cada iteración, sus consecuencias, el mero hecho de estar vivos, el mero hecho de ser conscientes de ello. Los milagros existen, de otro modo no se explica que superlativos y diminutivos sean exactamente lo mismo, de otro modo no concibo que me regalen esa mirada.

Los milagros existen.