Mañana lo pienso.
Quiero tener un huerto en las nubes y dejar que se llene de silvestres ababoles.
Silvestres, para que crezcan cuando quieran, cómo quieran, nutridas de libertad, para, mientras pienso en no pisar ni una amapola (R.Iniesta), por las nubes caminar.
Había pensado pensar algo bonito y escribirlo para ti, había pensado que de respajilon y con alevosía saldría mejor... mañana lo pienso.
Silvestres para que arraiguen en el cariño que te tengo y que nació en ti, en el cariño que me haces sentir, en ese cariño tuyo que rezuma por los poros de mi piel...
Quiero tener un huerto en las nubes, y dejar que silvestre pasees por él.
Yo no elegí quererte, esa decisión me fue negada, ojala hubiera sido elección mía, así me inundaría la certeza de haber acertado.
A veces, vestidos de estupidez dejamos al destino un solo camino, a veces, desnudo, sin ropas ni ambages, el destino nos deja un solo camino... no, no fue elección mía.
Quiero tener un huerto en las nubes, y dejar que en él crezca, silvestre, una amapola.
Mañana lo pienso
¿Qué entrada escribir para ti?
Para esa persona a la que, mirando su mirar, desnudo, vestido y sin ambages, empujado por la versión unidireccional de mi sino, ya le he dicho que conocerla es lo mejor que me ha pasado en la vida, ¿qué entrada escribir?.
Mañana, mientras aro mi huerto en las nubes, lo pienso.

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