jueves, 14 de junio de 2012

Capitulo II: Aportando nada

Pero no penséis que me quede allí, yo intente averiguar más y seguí en catequesis, aunque por entonces ya me creía el anticristo, deben ser cosas de la edad, o de la esquizofrenia, con todo mi respeto a los esquizofrénicos, no estoy seguro, en fin, el caso es que yo iba a catequesis, decía lo que me parecía y bromeaba sobre un tan Gabriel que era un fenómeno preñando Marías. Más tarde, cambie mí postura, ahora era el elegido para acabar con el anticristo, la verdad es que esta obsesión es culpa de El día de la Bestia, muy buen película, pero me gusta más aitseB al ed aid lE, ni que fuera mía. En fin que sí, que me confirme, que el obispo me ungió la frente con VipVaporus, eso creo yo, y me dio un cachete en la mejilla, pero yo ni vi a la virgen María, ni a dios ni ná, ni siquiera me sentía mejor persona. Supongo que después de todo sigo siendo cristiano católico o lo que sea, nunca entendí lo de las herejías esas. Aunque fijo que cuando cualquier cura lea esto me excomulga, aunque qué derecho tienen para echarme de una religión que yo no profeso, quitarme una fe en la que no tengo fe. No sé, en fin, no será un gran trauma porque lo más próximo que estoy a una iglesia es en las bodas, bautizos y comuniones, pero siempre acabo con mi padre, éste sí que sabe, en algún bar, mi único y verdadero templo, tomándonos un cafetín. De momento, dejaré al catolicismo a un lado, ya me metío con ellos aunque habrá más, no os preocupéis.



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