martes, 31 de julio de 2012

Capitulo VII. DECIDID SER ABSURDOS. (Todo gran cambio empieza con una absurda decisión)


Pero bueno, vale de música, ya hablaremos más, ahora quiero volver a la política, ya he dicho que no me convencen la izquierda socialista ni la derecha popular, y de IU mejor ni hablar. A continuación voy a imaginar...

Imagino un partido político, el PRE, no se sí estas siglas ya existen, el Partido Republicano Español. Por supuesto, conmigo a la cabeza y con Ange como mano derecha porque, señoras y señores, yo soy republicano, y creo tener la certeza de que cada día somos más en este país. ¿Qué es lo malo de la monarquía? Que no tendremos democracia mientras exista. La monarquía es por definición antidemocrática, si todos somos iguales, con iguales derechos y deberes, ¿por qué coño yo no puedo ser rey?

En una república todos pueden ser presidente pero, no penséis que se trata de una rabieta tonta de quienes anhelan una libertad que no merecen, por mucho que joda a los monárquicos, la republica es un derecho de todos y, a la vez, el fin único de la inacabada transición española.

Cuando el atardecer se convierte en arte
Me explico, al amigo Franco se le ocurrió una buena mañana, después de una catalana con jamón mu rica que se tomaba para desayunar, acabar con el régimen elegido democráticamente por los españoles e imponer su criterio, eso sí, por la gracia de dios (anda que dios se lució ese día). Y, no olvidemos que acabó con aquel hermoso sueño de libertad que era nuestra segunda república.

A mi juicio, la transición es un proceso inacabado que debe devolverle al pueblo español todo lo que dios, y Franco&Friends mayormente, les quitó.

Sin embargo, un cambio de régimen radical sólo habría sido un caldo de cultivo para intentos golpistas, por suerte, el primo Tejero protagonizo un Fail digno de cualquier compilación de Youtube que se precie. Pero ahora, en pleno siglo XXI, ahora que los españoles han aprendido a vivir, a convivir y a amar en libertad, este proceso debe ser acabado, sinceramente, cada día que pasa es un día menos que falta para que España vuelva a ser república.

Además, a parte de la española, ¿qué otra big monarquía reina en Europa? La inglesa, la de unos tipos que paran el mundo a las five pá tomar un té con pastas, conducen por la izquierda y se dedican a medir en pulgadas, pies y grados faranjai, es decir, la de unos tipos más raros que un perro verde, y esto lo digo con todo el cariño hacia los ingleses, de verdad, no todos son tontos. (Quiero recordar que esto lo escribí hace 10 años, ahora ya todos me lo parecen)

3 comentarios:

  1. Me gusta todo lo que has dicho, sinceramente. Pero he echado de menos, lo que no has dicho. Es decir, has puesto ejemplos de monarquías en Europa. Esperaba una comparativa al menos.
    Y ahora lanzo una pregunta, que va sobre el segundo párrafo, ¿Crees que el presidente de la república, en caso de que se instaurase, sería igual a todo hijo de vecino, con iguales derechos y deberes, como dices? ¿O simplemente se trataría de otra persona que ocupase el puesto pero “elegido entre todos", (véase como ejemplo nefasto la figura que representa el gobierno)?

    En cualquier caso, me gusta el tono humorístico y me gusta como tú imaginar utopías. Pero me decepciona pensar que no he conocido república que se asimile a la que imagino.

    Mesopotámica

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  2. Tengo que reconocer que siempre simpaticé con la monarquía. Que siempre me pareció que desarrollaban una buena labor diplomática y que nos representaban muy bien. Pero despué de chascos tipo Urdangarín, y de darme cuenta de que yo no llego a fin de mes, y que ellos, por tener la suerte de nacer en esa familia tienen mansiones, yates, manjares, muchíiiiisima ropa y van a poder pisar la playa este verano...cada vez me gustan menos...estoy indignadísima con todos...

    No conocí la república y mis padres tampoco, no se si el lo más apropiado para nosotros o es una idea utópica, pero lo que sí que se es que no me gusta la situación que estoy viviendo y que tengo ganas de hacer algo para que todo esto cambie.

    Me encantaría poder hacer algo y librarme de esta sensación de impotencia.

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  3. Querida Anónima Mesopotámica, tienes razón, la república, con respecto a la monarquía, solo cambia a unas sanguijuelas por otras, no aporta realmente nada, salvo el espejismo de libertad que supone poder elegir al caudillo de turno, que para variar, supeditará intereses particulares a los de quiénes le eligieron.

    Sabes que intento respetar al máximo el texto original de El ABC, aunque ya no lo comparta, creo que no existe justicia en un régimen democrático, la democracia me parece absurda por definición...

    No obstante, teniendo en cuenta las cartas que tenemos encima de la mesa, siempre preferiré una mala República a una buena Monarquía, aunque, igual que te pasa a ti, no conozca ninguna que se asimile a la que imagino.

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