martes, 3 de julio de 2012

LET´S DO IT IN FREAK WAY…(Interludiando)


Hoy nos toca hablar del destino y del libre albedrío, de la fina línea que los separa, de la aún más fina línea que los une, de ese equilibrio que es clave de la existencia misma.


¿Existe el destino, el sino? Estamos destinados a hacer todo lo que hacemos, NO, somos libres, tomamos decisiones, comprensibles o no, tomamos decisiones…


Sin embargo, cada uno de nosotros tiene que hacer lo que tiene que hacer, lo que el universo espera de él. Es decir, el universo siempre encuentra el modo de corregir su rumbo, por más  que intentemos variarlo a base de estúpidas decisiones… yo creo en el destino… yo creo en el libre albedrío.


Como explicarlo, imaginemos que todo, lo que nos rodea y lo que no, que todo, fuera un inmenso mar en calma, que todos observamos desde la orilla. Ahora bien, sin motivo aparente, sin explicación lógica ni razonable, en este mar aparece una suave marea, un dulce oleaje que lo hace aún más bucólico.


Qué son estas ondas, estas tímidas perturbaciones de la calma de todo, son el destino, el destino de todos y cada uno de nosotros, las personas con las  que debíamos encontrarnos, los lugares que debíamos conocer… ese imparable, continuo, melódico ondear pronto consigue intranquilizarnos, nos agobia, nos irrita, por eso nos levantamos en rebeldía y lanzamos la primera piedra que encontramos… y así, una y otra vez, cada estúpida decisión, una piedra, y más grande cuánto más estúpida.


Cada decisión, cada piedra, obviamente cambia el destino, nuestro destino, genera sus propias ondas que interfieren con las olas del mar de todo… pero pronto, este acaba por mitigar, corregir y amortiguar  hasta eliminar la pauta propia de nuestra decisión…


Podemos decidir… pero hay sucesos que, inevitablemente, van a ocurrir…


Yo, solo espero que nadie encuentre una piedra lo suficientemente grande como para desestabilizar el mar…




Así percibo el destino, no como un  mar de todo, pero no como algo abstracto, lo percibo, lo noto, lo siento, lo respiro como algo físico, mesurable, inherente a la existencia, sea una onda  electromagnética o de cualquier otro tipo de exótica energía, lo desconozco… se que tanto tú como yo lo percibimos, influimos en él, nos dejamos llevar por él, y es solo cuestión de tiempo que lo 
comprendas como lo comprendo yo…


Y ahora, acabado el impulso de la ola que me llevo a escribir todo lo anterior, llegados a la orilla del destino, toca hablar del ser humano…


El hombre, la mujer, un conjunto de células vivas… o algo más. Todo empieza en la dualidad, no, no habló del alma humana, aunque puedes llamarlo así, de nuevo me refiero a algo físico, hablo de nuestra naturaleza molecular, de la misma dualidad de la que están hechas todas las cosas… quizás sólo lo hemos entendido para la luz, pero, somos duales, somos materia y energía, somos onda y corpúsculo… e igual que cada cual tiene su forma material, tiene su pauta de energía…


Pautas de energía que interfieren, que se atraen, que se repelen, que cambian, somos onda y corpúsculo, y evolucionamos, funcionamos de modo cuántico, a saltos de energía, no cambiamos de forma gradual sino que sufrimos pequeñas revoluciones…


Podemos pasar meses, años, décadas sin cambiar nada, y, de repente, algo, alguien, interfiere en nuestra vida… y su pauta de energía interfiere con la nuestra, provoca en nosotros saltos de energía, pequeños saltos cuánticos que sumados provocan una reacción en cadena que a su vez, provoca que al levantarnos de la cama a la mañana  siguiente, nada sea igual… todo ha cambiado, los muebles, los pájaros del parque, hasta los arboles, no son los que solían ser…


Pautas energéticas interfiriendo


Nada es igual, ni siquiera ese rostro vagamente familiar que desde el espejo nos mira… y entonces es cuando lo comprendes, nada ha cambiado, solo nosotros, solo nuestra pauta electromagnética… y ahora, tenemos que adaptarnos a ello, acostumbrarnos  a nuestra nueva dimensión, a como interferimos en lo que nos rodea…


Como en todo, hay quién cambia más y más rápido, hay quién consigue saltar varios cuantos de energía de una sola vez, hay quién sabe volar… y es que siempre habrá genios capaces de ir desde A hasta C sin pasar por B…


Algún día lo entenderemos, todo está conectado…
todo interactúa…
todo interfiere…
todo cambia...

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